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jueves, 9 de octubre de 2014

Coge tus cuchillos... y guárdalos



     No os vayáis que nadie os echa... y menos Chicote, que no creo que le gustara este blog.

     Ya os comenté que vendí a una tienda unas bolsas para labores, pues también llevé estas mantas para las agujas de ganchillo y/o punto, ya que son lo suficientemente largas como para que sirvan para los dos tipos, y como las querían que no fueran muy caras, se las hice así lisas y sin bolsillos, sólo el de poner las agujas.




     Esta que veis aquí me la tuve que traer porque "con esos colores no se iba a vender", y la verdad es que yo no sé si tengo el gusto atrofiado, pero a mí me encanta la mezcla del fucsia y el negro (a lo mejor esto sí le gustaba a Chicote).




     Como yo tengo las agujas ya clasificadas y por ahora no necesitaba una manta para ellas, pues me puse a pensar en cómo aprovecharla, así que se me ocurrió darle otra utilidad.

     Odio que se me estropeen los cuchillos buenos, pero no tengo donde guardarlos protegidos y no me gusta tenerlos en esas barras imantadas a la vista de todos (me da repelús), y ¡voilà! ¡la manta!


     Podéis ver que para algunos cuchillos el tamaño de las separaciones está muy bien, pero para otros es estrecho.  Nada que no se arregle con un descosedor.



     Quitamos un pespunte por aquí...


     ... y nos cabe un cuchillo ancho, aunque quede la marca es para mí.


     Ya aquí cerradita con su hermana



     Esta otra, tampoco se vendió, y no creo que sea por los colores


     También con sus separaciones de distintos grosores, para las distintas agujas...


     Así que aquí la tengo en casita, disponible, o ya veré lo que hago con ella...


     Ya os seguiré enseñando más cosas de mi frustrada vida comercial...

Hasta pronto.



sábado, 14 de junio de 2014

Con un paño de cocina




     En este caso de Ikea, como habréis imaginado.  Un retal de tela.  Un trozo de cinta. Restos de entretela.



     Un rato de costura (bueno, más de un rato, que yo hasta que no mide lo mismo por un lado que por otro, o está todo bien centrado, no me quedo contenta) y a probar la aplicación a máquina... todavía me apaño más aplicando a mano, pero para estas cosas viene mejor hacerlo a máquina, que es más rápido, o al menos eso espero cuando le coja el tranquillo.



     Ya veis, con un solo paño. No caben las barras, pero los bollos y los pastelitos para la merienda de mis hijos caben requetebién, y como es algodón se conserva muy bien el pan.



     Aquí podéis intuir, más que ver propiamente dicho, el largo que tiene.



     Cuando necesitéis una bolsa para el pan, ya tenéis otra idea...


Hasta pronto



sábado, 24 de mayo de 2014

De invierno....a verano


     Desde el año pasado tenía guardada esta "reforma".

     Lo malo que tienen que los hijos crezcan y que se les quede pequeña la ropa que les gusta, es la lata que te dan.  Mi hija se enamoró de este pijama nada más verlo, le gustaba la hechura y le gustaba el estampado, y como es de los que se anuda el cinturón, se veía "más mayor". Al principio le estaba grande, que se pisaba el pantalón, pero se lo remangaba y se quedaba tan pancha, y casi se lo tenía que lavar en el día.

     Cuando empezó a quedársele corto ni os podéis imaginar el disgusto. La solución: convertirlo en pijama de verano aprovechando que el tejido no es demasiado grueso. Se lo puse y sobre el cuerpo mismo le marqué por dónde quería que lo cortara, pero no pude hacérselo en verano, así que lo guardé tal cual por si este año no le servía. Afortunadamente crece a lo alto, pero no a lo ancho como yo (¡qué asco y qué envidia!), y este año, aprovechando que se fue un fin de semana con mi hermana, se lo hice en dos ratos

     Era así; está sin planchar porque las marcas se las hice con un rotulador frixion pero que no es bolígrafo, sino un subrayador fosforito que para esto viene muy bien


     La camiseta se la dejé de tirantas, porque así no le tira de la sisa y además es más fresquita, que por estos lares pega "la caló" que ni os cuento. El escote no demasiado grande para no quitarle la decoración a la camiseta. Los bieses se los puse de lo que le corté a los pantalones



     Y los pantalones cortitos, como a ella le gustan

(Creo que me tengo que comprar otra plancha)

     Resultado: niña feliz de nuevo... ( y una tela monísima para hacer algo a la Nancy)

     Ya sabéis con un poco de trabajo podemos aprovechar la ropa, con lo que además de darle nueva vida, ahorramos y no nos desprendemos de prendas que nos gustan

     ¿Y vosotros? ¿Recicláis mucho?


viernes, 11 de octubre de 2013

Bolsa para tartas reciclada


     Hace tiempo que esta bolsa está en posesión de su dueña, pero no os la había enseñado.  Ya ni siquiera sé de donde saqué el tutorial, pero sólo tenéis que poner "bolsa para tartas" en el buscador y os saldrán tropecientas...

     Mi niña me pregunta si voy recogiendo trapos por ahí cuando ve algunas bolsas de basura con ropa al entrar en casa y la verdad es que le respondo que no, pero casi...  Y es que no soporto que la gente tire ropa (u otra cosa) sin ton ni son cuando se puede aprovechar, así que algunas amigas cuando hacen limpieza de armario se me presentan con las bolsas para que yo reparta a quien lo necesite (si las prendas están bien) o recicle.

     Una de estas proveedoras de ropa y telas me trajo un día un montón de ropa y un trozo de tela que había servido para tapar una ventana con un vista no muy agraciada. Como este trozo de tela le gustaba me dijo que a ver qué podía hacer con ella y como su hija hace tartas por encargo, pues me pareció una buena idea hacerle una de estas bolsas; y la verdad es que la tela me vino justa: fijaos en que las asas sólo llevan esta tela por un lado, aunque yo quería ponérsela por los dos lados porque es muy agradable al tacto.




     Como esta tela es gordita necesitaba una más fina para el forro, y a los dos o tres días tuve la solución. La que iba a ser dueña de la bolsa se había ido a hacerle limpieza de armario a su abuela, así que aleccionada por su madre, me trajo todo lo que no querían. Entre estas cosas venían dos vestidos, los cuales aparecen en la foto como fondo, pero de una tela que resbala, así que siguen esperando mejor destino. Pero también venían unas telas que iban a ser juegos de cama y que se quedaron en el intento porque eran un poco "rasposas", y qué mejor destino que el forro de esta bolsa.



     A ella por lo menos le ha gustado, y la madre contenta de no "perder de vista" su tela...

    Ya sabéis siempre se le puede dar una nueva vida a cualquier cosa.

Hasta otro ratito


miércoles, 14 de noviembre de 2012

Scarcella y cinco lecciones



     Ya por fin pude terminar el Sal de Pilar.

     Llevaba ya varios días con él casi terminado, pero no me acababa de gustar la terminación, no por nada, sino porque la tela es un poco rígida y se me quedaba muy "desbocado" y no me fiaba de que con el uso no quedara bien , así que he decidido darle unas puntaditas para que al abrirlo quede con su forma...

  1ª lección:  utilizar una tela con menos cuerpo para cuando haga los más pequeños.

     Encima, cuando lo estaba haciendo y le iba a dar la vuelta, me doy cuenta de que he puesto las presillas para dentro, (¡cómo tengo la cabeza!) así que a descoser y volver a coser,

   2ª lección:  recuerda tus buenas y antiguas costumbres: revisar y volver a revisar antes de cortar o meter en la máquina.

     Y menos mal que fue antes de darle la vuelta porque la abertura que le dejé era más bien pequeña...

   3ª lección: si dejas bastante tela en las costuras para luego recortar ¿por que no dejas más espacio en la abertura y así no te dejas los dedos en el intento?

     Como es la prueba para ver la dificultad y el tamaño, elegí para tela de forro una tela de algodón lisa en color crudo que me sobró de unas cortinas,  y en cuanto a los botones, uno es reciclado y otro de un montón que me dio una amiga.

   4ª lección:  seguir reciclando da buenos resultados, pero acuérdate de donde guardas las cosas o empieza a apuntar, que te pasas una hora rebuscando.


Ya es hora de que os la enseñe ¿no?


 
  Ya veis lo que yo guardo en los "cofres del tesoro"...


     Sí, sé leer, pero no me di cuenta de que la tapa estaba del revés


    Y aquí está con el bolsillo interior cerradito, que mi hija tardó media hora en darse cuenta (¿será problema de familia?)


     Bueno, pues hasta aquí la galería fotográfica, que la scarcella ya tiene dueña, y os dejo la ultima y más importante lección:

     5ª lección:  No te fíes nunca cuando tu hija o tu marido te contestan "pssss" a la pregunta de ¿te gusta lo que voy a hacer?, sobre todo si te lo dicen con cara de aburrimiento y de estar pensando "otra vez la pesada con sus costuritas..."

al final, tarde o temprano, tienes que hacer otro para tí

Hasta otro día.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Yo veraneo...cosiendo



     Pues sí. Antes incluso me llevaba la máquina de coser, pero después me compré una de esas del Lidl para el campo y ya al menos no tengo que cargar con ella.

     Este verano ya nos lanzamos. Lo que en principio iba a ser deshacernos del balancín porque los estragos del clima lo habían estropeado hasta el punto de no atrevernos a sentarnos en él, terminó en comprar tela para toldos y manos a la obra.

     Así quedó


     Mirad cómo estaba el toldo


     y cómo el sillón después de muchos remiendos



     Y si alguien se pregunta por qué el toldo y el sillón no tienen las listas en la misma dirección, aquí está la respuesta:



     Compré tela para hacer el sillón y el toldo del balancín. Después pensé en poner la tela del balancín doble y seguía teniendo tela suficiente, pero como se me había estropeado la tela de la butaca, y no pensaba tirarla porque tiene el armazón muy fuerte, ya que lo compré para mi madre y no quería que se me cayera, pues volví a mirar la tela que tenía y reorganicé las piezas. Sólo si ponía las telas en la dirección que veis me salía el toldo y además el balancín y la butaca con tela doble. Et voilà!



     Y aquí está la foto de conjunto.  Para el próximo verano: renovar los cojines del balancín...




     Y con la vuelta al cole cortar pantalones que ya están cortos pero que el año que viene seguirán sirviéndole a la niña...


... y convertir camisas y camisetas en material de reciclaje



    Como veis nunca estamos quietas...

    Dentro de unos días os enseñaré más cositas.

   Hasta pronto.

sábado, 14 de julio de 2012

Entre costuras



   Sí, así he estado, y estoy: con costuras para la casa y otras cosas más. Y con el calor con pocas ganas de hacer algo más.

   Ya os enseñé el bolso que hice para el Sal de Pilar, y os conté que fue confiscado por el dueño de la materia prima. Pues bien, ya tengo mi bolso nuevo ¡¡¡Y ESTA VEZ NO ME LO QUITAN!!!.

   Como tiene flores, al rapiñador oficial se le quitan las ganas aunque el forro sea de otra camisa suya, y la niña dice que es muy hippy ¡lo que sabrá ella de los hippys con catorce años!, pero bueno, mejor para mí.

   Hace tiempo que tenía la tela. La compré en la sección de oportunidades de Ikea y creo que era un panel chino confeccionado o un trozo de cortina de exposición, pero como tenía franjas irregulares de distintos colores y con siluetas de flores distribuidas de vez en cuando, me la traje ( además me costó 1,20 €)...

   Y aquí está y ¡OJO!: aún tengo que plancharlo, así que no os fijéis en las arrugas, y las fotos no me han quedado muy bien, ya que todavía no me entero de cómo funciona la cámara nueva.




   Le he añadido dos cintas con una argolla por si tengo que enganchar algo. Aquí veis la que tiene la cinta larga, por si engancho el monedero o las llaves, o cualquiera sabe qué. La otra, que no se ve tiene una cinta de unos 5 cm por si necesito enganchar algo que ya lleve cinta larga como mi manojo de pen-drive.



   Y como siempre intento cerrar los bolsos por el lado contrario al que tiene la cremallera, pues la solución ya la encontré: ponerle dos cursores (ya me aprendí el nombre) a la cremallera...




   Me he vuelto loca buscando las cintas que llevan los bolsos de bandolera y no hay manera, así que de la misma tela se la he hecho, y con ello se ven todos los colores que lleva la tela



   Y por otro lado, aprovechando una pieza grande de un muestrario de cortinas: un delantal de verano, que los que tengo son acolchados y en invierno van muy bien, pero en verano, con 45º dentro de la cocina...


   Ya tengo otra pieza cortada esperando que me traigan el bies a juego...

   Espero que os hayan gustado, y a ver si puedo empezar a pasar por vuestros blogs, que no tengo tiempo y os echo de menos.

   Hasta pronto.

domingo, 6 de mayo de 2012

Cartera paso a paso (y II)


   ¿Continuamos?

   Ya tenemos la entretela pegada a una de las piezas grandes. Yo dejo esta pieza para la parte interior porque en ésta es donde pego el velcro y no me gusta que se vea en la tapeta. Si a vosotras os da igual o le vais a poner un corchete de los que van remachados, colocad la parte entretelada donde más os guste, en la de dentro o en la de fuera.

   Colocad las dos piezas juntas revés con revés doblad a lo largo y redondead uno de los lados cortos, según os guste (yo lo hago a ojo). Se desdobla y se pone el velcro que pega (el de pinchitos) centrado y a unos 1,5 cm del borde.

¡Ojo!  las medidas para colocar el cierre pueden variar dependiendo del grosor de la tela, así que mejor que vayáis comprobando. Yo pongo aquí donde yo lo he puesto


   He pasado un hilván a todo alrededor de las dos piezas para sujetar. Le damos la vuelta y centramos  el velcro (la parte suavita) a  2 cm del borde sin redondear en la parte exterior, para cuando la queramos cerrar plegada. Dejamos en espera



   Tomamos la pieza de la cremallera y le colocamos otro trozo de velcro (del suavito también) a 1 cm del bies (2 cm desde el borde).  Después la colocamos sobre la pieza de 12 x 20. Debe quedar la de la cremallera unos 1,5-2 cm más baja que la de detrás, si no es así la bajáis y siempre hay tiempo de igualar por la parte de abajo antes de finalizar.



   Pasamos un pespunte a 1,5 cm de la cremallera para dejar dos bolsillos: uno cerrado y otro abierto.



   Una vez unidas estas dos piezas con el pespunte las colocamos sobre el interior de la pieza grande, igualando por abajo.

   El bies que vamos a utilizar para colgar lo doblamos y le pasamos un pespunte a todo lo largo. Cortamos 2 trozos de unos 6 cm y pasamos cada uno por una argolla. A continuación colocamos cada una en el interior del bolsillo de arriba a cada lado como se ve en la foto y lo aseguramos con un pespunte.





   Sujetamos bien todas las piezas con alfileres o con un hilván y cosemos por la parte de fuera el bies a todo alrededor, uniendo a la vez todas las capas de tela.



   Doblamos el bies y lo cosemos a mano por la parte de dentro.

  Ya sólo nos queda colocar la cinta para colgar: pasamos un extremo por una de las argollas y la cosemos a unos 3 cm (doblando el borde hacia dentro).  El otro extremo lo pasamos por la hebilla, después por la otra argolla y de nuevo `por la hebilla, pero esta vez por la barrita central, doblamos el extremo y cosemos.  Parece difícil de hacer pero sólo tenéis que mirar el asa de  cualquier  bolso bandolera, y si no tenéis, pues miráis la tiranta de un sujetador :-).

   Aquí podéis ver mejor las piezas que utilicé, pero de otro color y un detalle de cómo va puesta




   Y así ya tenemos nuestra cartera, con un bolsillo con cremallera, otro encima pequeño y otro detrás que ocupa todo lo largo de la cartera desplegada

 

   Espero haberlo explicado bien, prometo mejorar

   Y os repito que si tenéis alguna duda sólo tenéis que preguntar.

   Hasta pronto


viernes, 4 de mayo de 2012

Tras dos tardes... y casi una biodramina


   Hice el bolso del Sal de Pilar.

   Todo reciclado, menos el bies de pulir las costuras y la cremallera.



   El exterior de un pantalón vaquero



   El interior de una camisa



   La cinta para colgar de otro bolso en desuso.

   Le iba a poner unas flores de adorno cosidas, pero como el pantalón, la camisa y la cinta era todo anteriormente de mi marido, pues... ¡¡¡ME LO HA QUITADO!!! se ha quedado con él, dice que me haga otro si quiero, pero que ese es para él... (menos mal que no le puse la cremallera rosa que tenía pensado)   Bueno, pues tendré que hacerme otro...

   Y ya de paso os enseño otra bolsa para la compra que me hice con otro pantalón vaquero de mi marido



 y ¿a que os suena la tela del forro? pues todavía me queda (¡madre mía, que traje de flamenca más aprovechado!)


  Os dejo, que tengo que pensar en qué tela le pongo a mi nuevo bolso (mientras pienso en cómo aprovechar otros vaqueros).


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